Ante la legalización del consumo de marihuana con fines lúdicos en México, la reforma aprobada en el Senado —turnada a la Cámara Baja para su análisis— contempla como pieza angular al Instituto Mexicano de Regulación y Control de Cannabis, el cual se encargará de regular la venta y producción del enervante en el país y que se constituiría a más tardar seis meses después de que se publique la reforma en el DOF.

De acuerdo con el dictamen aprobado, dicho órgano será regido por un Consejo Directivo, el cual estará integrado por los titulares de las secretarías de Salud, Gobernación, Hacienda, Economía, Relaciones Exteriores, Educación Pública, Agricultura, Medio Ambiente y Bienestar; y una dirección general, cuyo titular será el representante del Instituto que será nombrado por el secretario de Salud.

El nuevo órgano, que estaría desconcentrado de la Secretaría de Salud federal (SSA), tendrá también un consejo ciudadano, que será conformado por expertos y organizaciones de la sociedad civil, que se encargará de generar recomendaciones a las políticas adoptadas.

El Instituto, precisa el documento avalado, tendrá 34 atribuciones entre las que destacan otorgar y retirar licencias para cultivar, procesar, almacenar, transportar y vender cannabis para fines personales, medicinales y comerciales, así como “promover, realizar o comisionar investigaciones científicas, médicas y socioculturales relacionadas al cannabis y sus productos” y autorizar los niveles de THC (Tetrahidrocannabinol), responsable de los efectos psicoativos de la marihuana, que se permitirá comerciar.

Panorama en otras latitudes

A nivel internacional, el Instituto de regulación mexicano tiene como referente al Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) de Uruguay, el cual se encarga de llevar el padrón de consumidores que estipula la ley local en materia de marihuana, así como dictar el precio del enervante al público.

El IRCCA se encarga, a su vez, de verificar y otorgar las licencias para investigación, cultivo y venta del estupefaciente al público.

Este tipo de órganos con jurisprudencia a nivel nacional son únicos en el mundo ya que en Canadá, donde también se ha regulado como tal el consumo lúdico de la marihuana, no tiene un órgano con los mismos alcances.

Y es que las 10 provincias y tres territorios que integran a Canadá tienen órganos de regulación, pero dependientes de autoridades locales.

En Quebec, por ejemplo, la Société Québécoise du Cannabis (Sociedad de Cannabis de Quebec) es la única avalada para vender y transportar marihuana a nivel local. En Nueva Escocia y Ontario, las licencias para la producción y venta deben ser avaladas por autoridades locales también, entre otras provincias canadienses.

Cobro de impuestos a enervante, por IEPS

Cuestionado sobre si el uso de la marihuana se gravaría en caso de su aprobación definitiva por el Congreso de la Unión, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, respondió que sería por medio del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). “Si se aprueba se va a tener que gravar y se va a tener que gravar con IEPS (...) que está pensado para aplicar impuestos a los bienes que producen males, de manera directa o secundaria”, dijo en el conversatorio “Pacto Fiscal” organizado por el Colegio de México. (Fernando Gutiérrez)