Entre mayo y junio de este año, cientos de elefantes aparecieron muertos en el trascurso de solo dos meses en Botsuana.

Las imágenes de los cuerpos sin vida se multiplicaban y eran desgarradoras.

Botsuana alberga un tercio de la población de elefantes en declive de África.

Nadie sabía la razón de esta muerte masiva. Hasta este lunes.

Autoridades de vida silvestre locales informaron que toxinas producidas por algas microscópicas en el agua fueron la causa de la muerte de cientos de ejemplares.

Las autoridades dicen que ahora se sabe que un total de 330 elefantes murieron por ingerir cianobacterias.

Se descartó la caza furtiva como causa de muerte.

Cambio climático


Las cianobacterias son bacterias tóxicas que pueden aparecer de forma natural en el agua estancada y, a veces, crecer en gran medida convirtiéndose en lo que comúnmente se llaman algas verdiazules.

Los científicos advierten que el cambio climático puede hacer que estos acontecimientos, conocidos como floraciones tóxicas, sean más probables, porque se favorecen del agua caliente.

Los hallazgos se producen tras meses de pruebas en laboratorios especializados en Sudáfrica, Canadá, Zimbabue y Estados Unidos.

Muchos de los elefantes muertos se encontraron cerca de charcas de agua, pero hasta ahora las autoridades habían dudado que las bacterias fueran las culpables porque estas aparecen en los bordes de los estanques y los elefantes tienden a beber de la parte media.

"Nuestras últimas pruebas han detectado que las neurotoxinas cianobacterianas son la causa de las muertes. Estas son bacterias que se encuentran en el agua", dijo este lunes el veterinario principal del Departamento de Vida Silvestre y Parques Nacionales, Mmadi Reuben, en una conferencia de prensa.