En 2020 el gobierno de Tlaxcala aumentó el gasto social y de salud superando los montos presupuestados entre 10 y hasta 15 por ciento en algunas partidas, lo que no solo se podría leerse como una respuesta a la pandemia sino como falta de planeación y programación en un año caracterizado por el COVID19 y el inicio del proceso electoral.

De acuerdo con el análisis sobre el gasto público que realiza el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el gobierno de Tlaxcala gastó más de lo programado en desarrollo social, salud, educación, desarrollo económico, protección social, vivienda, gobierno y justicia y política interna.

En total, gastó 27.7 por ciento más a lo programado en el Presupuesto de Egresos, es decir, se excedió en 4 mil 517 millones 350 mil 584 pesos.

Si bien se trata de prioridades en el marco de la pandemia, el IMCO destaca que el desfase del monto aprobado con el gastado podría moverse en la opacidad, en el mal uso de los recursos y gastos no prioritarios.

Según los datos, el estado de Tlaxcala gastó 23 mil 222 millones de pesos en 2020, lo que representa 4 mil 500 más de los 18 mil 705 millones programados; el gasto que excedió su presupuesto fue en desarrollo social por 3 mil 338 millones más de lo programado; es decir, de un presupuesto programado por 11 mil 223 millones el gasto fue de 14 mil 562 millones de pesos.

A este le sigue el gasto en Educación por mil 620 millones de pesos a pesar de que la pandemia suspendió las clases presenciales; en este caso el gasto fue por 9 mil 362 millones de pesos y el programado por 7 mil 741 millones.

La mayoría de los 12 rubros que analiza el IMCO tuvieron exceso de gasto programado, por ejemplo, en justicia hubo un exceso entre el programado y gastado de 82 millones 948 mil pesos, en seguridad interior por 152 millones 298 mil pesos, en vivienda por 372 millones de pesos y 992 millones de pesos clasificados en otras funciones pagadas con recursos provenientes de transferencia federales.

Tlaxcala, como la mayoría de los estados, concentró la mayor parte del pago excedente en salud, protección social y seguridad e inversión pública.

Pese a ello, el IMCO refiere que este tipo de gasto se presta a la discrecionalidad en el ejercicio de los recursos, por lo que es necesario establecer controles a las modificaciones presupuestales que limiten el aumento del gasto, así como ampliar la participación de los congresos en el equilibrio de las decisiones sobre los recursos públicos.